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Una historia de superación personal

 

Javier Arboleda es una de esas personas apasionada por el mundo del deporte, muchos años practicándolo, incluso de manera federada. Su historia comienza tras una lesión en su intento por acabar el Camino de Santiago, siente unas molestias en la rodilla tras completar la cuarta etapa de camino y tras visitar a un osteópata y probar de nuevo al día siguiente, la tendinitis se agrava y toma la decisión de regresar a casa , en ese momento decide hacer un parón, y descansar un largo periodo de tiempo del deporte guiado por las recomendaciones de su médico de cabecera, la palabra constante era “reposo, reposo” pero la lesión no mejoraba e incluso iba a peor, por lo que decide ponerse en forma, para ello, imprescindible, apuntarse a un gimnasio.

 

Su elección es la común, un gimnasio al uso de los que existen en Ciudad Real. En el primer día de entrenamiento y sin saber por qué, sufre un bajón de azúcar, pierde la visión y tras una pequeña mejora va rápidamente al Hospital Universitario de Ciudad Real, donde tras diversas pruebas médicas detectan una enzima muscular muy alta, la CPK, la cual solo se produce cuando los músculos se destruyen.

 

Una vez  recibida la explicación por parte de los médicos de urgencias, es derivado a su médico de cabecera y con una lectura del informe, determina que la mejor solución es que deje por completo la actividad deportiva. Frase del medico:

 

“Tú ya no puedes hacer deporte porque tienes un problema con tu CPK, te tienes que buscar otros hobbies”

 

Javi salió abatido de la consulta, pensaba, una persona joven, de escasos 30 años tiene que abandonar el deporte, para él una vía de escape diaria, con la cual disfrutaba y se sentía a gusto una vez finalizaba su jornada laboral. Su calvario personal no acaba aquí. La causa inicial provenía de una lesión de rodilla, su médico de cabecera le deriva al traumatólogo, el cual, tras una exploración y alguna que otra prueba expone que tenía condropatía rotuliana en ambas rodillas y su diagnóstico es el siguiente:

 

“tienes las peores piernas que se pueden tener para realizar deporte, olvídate de correr, puedes hacer natación o otras actividades de menor impacto”

 

Como leéis, todo eran mensajes alentadores para nuestro amigo Javi.

Pasado el tiempo y tras un año en el dique seco, con una vida sedentaria y con continuas pruebas neurólogicas para dar con el verdadero origen de su patología, su buen amigo Jesús Albusac le invita a hacer juntos una ruta de las que organiza con su colectivo de trekking en grupo; Wilderness, desde Vida Center os animamos a realizar algunas de sus rutas por preciosos paisajes naturales, a la vez que compartir una experiencia con la naturaleza en compañía de personas con unas ganas tremendas de conocer gente nueva y disfrutar de este deporte.

Era Enero de 2017 cuando Javi hizo su primera ruta con Wilderness, tal fue el enganche y las ganas de volver a hacer deporte, aunque fuera a un nivel muy básico, que muchas más rutas le siguieron a la primera, conforme pasaban los meses, cada vez más km, más dificultad, mas disfrute y mas motivación.

Pero esto no podría haber sido posible sin Vida Center. Tras las primeras rutas y meditarlo detenidamente, en el mes de febrero se decidió a volver a intentar recuperar sus rodillas a pesar de su patología neurológica aun por confirmar y se puso en manos de los entrenadores de Vida Center, en concreto de David. Para ambos era todo un reto el iniciar la preparación, Javi y David, David y Javi, con mucha determinación y cautela iniciaron el camino hacia un objetivo en común ¡Superar esos bajones que le impedían dar el máximo en su actividad física y recuperar sus rodillas!

 

De nuevo malas noticias, otro varapalo

Al mismo tiempo que iniciaba su preparación en el centro de entrenamiento personal, Vida Center, Javi recibe los primeros resultados de la prueba del neurólogo. Las noticias no eran nada alentadoras, en las pruebas existían indicios de que su patología fuera a consecuencia de una miopatía, una enfermedad muscular degenerativa, agárrate que vienen curvas, eso pensaba mientas charlaba con la neuróloga. Ésta, a la vez, le dió esperanzas, no había nada confirmado y todavía tenían que seguir realizando pruebas para confirmarlo. ¡Todo un jarro de agua fría! Pero Javi no cejo en su empeño y continuo junto a David, con la planificación programada, controlando los entrenamientos, siguieron manos a la obra, sumando entrenos. En un inicio, Javi decía:

“Recuerdo los primeros días de entrenamiento como una risión, hasta las Súper Abuelas me pasaban por encima, madre mía que vitalidad”

Tras ir ajustando las cargas, los desvanecimientos de Javi se aplazaban en el tiempo, cada vez era capaz de soportar mayor tiempo de entrenamiento e intensidad de carga. Poco a poco fue recuperando las sensaciones de vitalidad, cada vez su cuerpo tenía más tolerancia al esfuerzo y los bajones aparecían con un mayor margen de esfuerzo máximo, hasta tal punto que apenas sucedían al finalizar los entrenamientos.

 

Javi reflexiona sobre los primeros meses, recuerda que había mucha intensidad en el trabajo, a pesar de ser adaptado y controlado, era exigente, requería un alto compromiso por su parte y un apoyo constante de su entrenador para que no se diera por vencido. David, por su parte, tiene muchos momentos junto a Javi en su retina, para él supuso un gran reto profesional, al tratarse de un caso de una persona joven al que le habían dicho que no podría volver a practicar deporte, para el su pasión. David cuenta:

Cuando arrancamos el proyecto de Vida Center fue con la intención de dar calidad de vida a las personas a través del deporte. Sobre todo a las personas que sufren patologías y que directamente, les prohíben de manera tajante la actividad física y les empujan a la vida sedentaria que según ellos será lo mejor para su salud. Somos fieles defensores de que existe un deporte adaptado, planificado y con procesos de control que permiten mejorar la salud de las personas y ayudan a su bienestar diario. Con un solo objetivo  “Ganar calidad de Vida”.

 

Pasaron las sesiones, con ellas las semanas de entrenamiento y cada mes Javi se veía mejor, seguía realizando sus escapadas con los amigos de Wilderness y ahora ya podía seguir el ritmo de Jesús, asique decidieron probar a subir un 3000 el Mulhacen, la experiencia lo motivó de tal manera que otros 3000 vinieron después, algo impensable meses atrás. Esta mejoría hizo que entrará en la segunda fase de su preparación, ¿Porque no volver a correr?

¡Joder, que yo quiero correr!

Para ello David le paso el testigo al especialista en carrera y entrenador de triatlón de Vida Center y tocayo, Javier Megía.

“El día que empecé a correr me acorde mucho de mi médico de cabecera y sus palabras “tú no puedes correr ni hacer deporte , búscate otros hobbies como el cine o el teatro”

 

Esas lapidarias palabras resonaban en la cabeza de Javi cuando empezó a realizar las primeras sesiones con su tocayo. Después de esa inmensa mejoría, aparecían nuevo retos en el horizonte y no pequeños, para abrir boca “El Trail del Cristo” 16 km con 1000 metros de desnivel, una señora prueba para ver si 9 meses de duro trabajo merecían la pena, ¿y sabéis qué? Los mereció, Javi terminó la prueba, da igual que fuera de los 10 últimos de su categoría, lo que cuenta es que el ganó una batalla muy importante, la barrera del conformismo y la desidia, el eligió poner de su parte para cambiar la hoja de ruta preestablecida por su médico de cabecera, busco asesoramiento en los profesionales de Vida Center y con su proactividad trazó un camino diferente al que le habían marcado. A modo de curiosidad, Javi hoy en día tiene otro médico de cabecera, el cual le ha derivado a otros especialistas y no le ha prohibido la práctica deportiva.

 

Una de las cosas que destaca Javi es la creación del grupo de carrera de Vida Center, porque le ha ayudado a mejorar su técnica e incentivado a entrenar de manera complementaria las carreras. Además, gracias a este grupo se ha aficionando más a la carreras, en concreto a los Trials.

Junto a Jesús de Wilderness, David y Javi de Vida Center, existe otra persona importante para Javi, que le ha ayudado y obligado a superar sus metas, es su actual pareja, la cual lo apuntó a la primera carrera con el único objetivo de romper la ultima barrera que le quedaba, terminar una prueba de mas exigencia física que lo realizado hasta el momento. Y vaya que si lo consiguió, es más, una vez terminó esa, llegaron otras más: la VolcanTrail y la Zenagas Trail donde no solo terminó, sino que consiguió estar entre los 60 primeros de entre más de 250 participantes.xº

Desde Vida Center le damos la enhorabuena por su constancia y trabajo, que junto a la ilusión de sus entrenadores por el proyecto, consiguieron algo que en el inicio era muy difícil, que no imposible como se ha demostrado.

Javi termina esta charla con esta reflexión:

“Se que tengo una limitación, cierto es que aun no he llegado a encontrarla, pero se que el muro esta ahí y algún día veré hasta donde puedo llegar, pero mientras tanto seguiré cruzando metas”

Nosotros decimos ¡Joder Javi, tú si que querías correr!

 

Os animamos a marcaros nuevas metas deportivas o funcionales que os ayuden a ganar en calidad de vida porque  en Vida Center os acompañaremos hasta cruzarlas. Si tu cuerpo no quieres ver rápido envejecer, deporte en Vida Center debes hacer.

 

Fotos: Jose Antonio Cubero Gijón y Wilderness Trekking

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